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Cocineros New Age

Lo flipo con los cocineros de nueva tendencia. Esos que más que un cocinero parecen biólogo haciendo un experimento. Ahí todo concentrados con sus cocinas-laboratorios, sus mandiles blancos que parecen batas de médicos, el equipo de pinches-enfermeros corriendo de un lado a otro haciendo una nueva creación sublime. Les oyes lo que dicen y es como es como oír hablar a un diseñador de moda o a un arquitecto, que más que venderte un jersey o un edificio te están vendiendo una filosofía de vida. ¡Coño! tú haces ropa y tú juntas cuatro ladrillos formando cuatro paredes, no me vengáis con rollos. Pues esto lo mismo. Tú haces comida que nos vamos a comer, la vamos a saborear, la apreciamos, nos relamemos, la degustamos,… y con un poco de suerte luego la cagamos. Y ese es el ciclo de la vida…de una tapa. Vamos, la gente normal en la calle con unas bravas vamos que nos matamos. La gente normal come en casa de su madre la paella y las albóndigas, y que yo sepa las amas de casa son las que hacen de comer a todo este país y no preparan esas gilipolleces astronómicamente caras.
Ya me veo a mi madre y a sus vecinas: “Vicenta, ayúdame a hidrogenizar el ragú de ñu que acabo de hacer “.”No puedo, estoy haciendo una espuma de caca de mosca manchega en celo y claro, no le pillo el punto. Pídele consejo a Maribel que estaba con un helado de estiércol floreado”. Porque encima estas comidas tienen más literatura en sus títulos que Galdós, Larra y Machado juntos. Pero si esas tapas te las comes en un bocao.
Muchos cocineros apelan a los productos naturales como la clave de su éxito. Que yo sepa no todavía no comemos nylon ni poliéster. ¿Que se piensan que comemos el resto de los mortales?
No hay telediario que no te saquen una pieza sobre un cocinero que ha hecho tal o cual cosa, que dentro de poco sacan el Nobel de cocina. Eso de las estrellas Michelin (una panda de tripones que va a ver donde se come mejor) se va a quedar en figurillas como sigan así.
Habrá lista de espera en los restaurantes de Arzak, Subijana, Adriá, etc… pero el Mc Donalds de Cuatro Caminos siempre está a tope que es al fin y al cabo donde terminamos recalando todos los mortales.