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Detergentes Machistas

Me encantan los anuncios de detergentes y limpiahogares. No han cambiado en años. Esas marujillas (porque siempre son mujeres) que te dicen: “tenía la casa hecha un corral, pero una
pocilga autentica, y gracias a Chufex, con extracto de chufa, esto parece ahora La Casa Blanca”. ¡Hala!, por arte de magia tenias una chabola puerca y ahora tienes un palacete. Claro así lo compra cualquiera. Pero yo no sé si es gracias al limpiador o es que ven, por ejemplo, al mayordomo que te lo vende y se ponen cachondas como perras, pero como no pueden tirárselo se ponen a limpiar como locas; porque además son siempre tíos los que ofrecen el producto a las mujeres, que realmente lo que las están llamando es “eres una guarra mira como tienes esto”. Nunca es una mujer la que le dice a otra “Mari, he visto un limpiacristales que te deja esto más hermoso que los presupuestos del Estado”. Siempre es eso de “cuando mi marido llega de trabajar, me trae la ropa, hecha una pena”. Esto tiene que cambiar. ¿Por qué no un viene machote de pelo en pecho que diga “cuando mi Paco llega de la mina, trae un olor a hulla que tira para tras, pero desde que tengo Ecce Homo mi vida ha cambiado que es un gusto y mira como me deja los gayumbos”?. Bueno o al revés, dos lesbianas. O simplemente un mengano en casa que espera a su mujer camionera y le trae las camisas de toda la semana o que se pone a limpiar el horno después de hacer un guiso.
Siempre me han parecido anuncios supermachistas en los que solo salen maris que no abandonan las cocinas o como mucho presentan a niños jugando o ropa (siempre son sabanas blancas, nunca hay calzoncillos o bragas) oreándose en un jardín que muy pocos tienen. Son la cosa más conservadora que te puedes echar a la cara. Yo si fuera Ministra de Igualdad pondría el grito en el cielo.