Una de las cosas buenas que tuvo estudiar Periodismo en la Complu es que me hinché a estudiar Historia: historia del periodismo español y universal (que no deja de ser historia del poder), historia de España, de movimientos sociales, de cine, de Europa… vamos, que sólo me falto estudiar la historia de la Hello Kitty y de Barbie.
El caso es que aprendí que cualquiera que ha detentado un poco el poder siempre ha hecho uso (y abuso) de él. Pero hasta el paroxismo. Todos: las empresas, la Iglesia, la izquierda, la derecha, los sindicatos, los empresarios, los fabricantes de peines, los de arriba, los de abajo, los de al centro y pa dentro. To quisque.
Me desengañé de todo y todos y me dije que había que ser un descreído de cualquier idea para poder vivir en paz con los demás y con uno mismo a menos que quisiera pillar un cacho del pastel. Entonces sí. Si vas a medrar que mas da ponerte en un lado o en otro; tu ponte y suelta por esa boquita que algo caerá; mira el Pepiño Blanco o Zaplana.
Por eso cada vez que veo a esa masa enfervorizada de seguidores de lo que sea (especialmente de religión y política) gritando y vociferando a favor o en contra de algo o alguien sin pensar mucho (ni nada) lo que están coreando me pregunto, pero a esta gente ¿quién la ha engañado? ¿Quién les ha contado qué? O tienen un buen relaciones publicas o la gente es demasiado ignorante para comprender a quien o que están siguiendo. No es que yo me ponga por encima del bien y del mal, ni tenga sabiduría suprema pero para seguir a alguien primero escucha lo que dice y segundo: ¡investiga! Mira si es verdad o no lo que dice, el por qué lo dice, que o quien le mueve, que es lo que va a conseguir con tu apoyo, porqué necesita esa masa. No es tan difícil. Ser un poco escéptico, o al menos un poco descreído, es bueno. Te duele menos cuando sabes que en el fondo te han utilizado como a un peón.
Por eso un poquito de historia no te viene mal para ver que (casi) todo está inventado, que todo lo que se pide y reivindica ya se hizo hace mucho tiempo y que todo se va a volver a repetir. El hombre es así.